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Océano de Ilusiones

La encrucijada

La encrucijada

izquierda o derecha?

ver más allá

ver más allá

fuera de foco

Arriba el río de nubes

Arriba el río de nubes

Abajo el río de gente

Vegetales Heterodoxos III

Vegetales Heterodoxos III

Luciano de Samosata ha dicho que en la isla de Dioniso crecía una vid de cepas enormes que en su parte superior era una mujer de extraordinaria belleza. 

De la punta de sus dedos colgaban sarmientos cargados de uvas.  Esas mujeres eran parlantes y muy seductoras.  Luciano recomendó a los viajeros no permitir el abrazo de aquellas criaturas.  El que se dejaba tentar caía en un sopor y rápidamente olvidaba su familia y su patria.  Y el que iba más allá y se unía carnalmente con las damas, se transformaba él mismo en vid y echaba raíces en aquel lugar.

Se cuenta que un pirata de Megara decidió desafiar la leyenda y, asistido por unos compañeros, intimó con una de aquellas mujeres arborescentes.  Después ordenó a sus hombres que lo sacaran de allí a la carrera, sin dar tiempo a la metamorfosis.  El pirata llegó hasta Megara y siguió siendo un hombre, pero le salían del cuerpo brotes y racimos de un modo tan enojoso que no pudo soportarlo y puso fin a sus días.

Tomado del libro "Bar del Infierno" de Alejandro Dolina 

(imagen tomada de la web)

Anoche soñé contigo ...

Anoche soñé contigo ...

Anoche soñé con gatos,  en las primeras horas de mis treinta y cinco.  He soñado con un enorme gato negro, y no estaba solo.  Dormía en el sueño y al despertar, extendí mi mano y toqué algo suave y peludo eran gatitos pequeños, pero lo que más me sorprendió fue que al volverme hacia mi derecha había un enorme gato negro que me miraba con total naturalidad y confianza.  Como si me conociera, yo también lo sentí familiar, no me asusté, me gustó encontrarlo velando mi sueño.  Qué extraño mientras escribo acabo de recordar que el gato en el horóscopo chino es el equivalente, si es que se puede decir así, al signo de piscis del zodíaco.  En fin, quien puede saber que significa un sueño como ese.  Ciertamente, no yo.  Atemporal, casas de campo, carruajes, caballos, amores, desengaños.  De cualquier manera me gustaría vovler a soñar con vos, velando el sueño de mi sueño, gato negro.  

No me hagan caso, mucho menos los que me conocen, que ya saben que estoy loca y no tengo remedio...

PD: eso sí otro dato de los que me gustan (místicos) eran en total siete gatos, mi número preferido.

(imagen tomada de la web)

Una

Hoy es uno de esos días, que a una le tocan vivir,  en que mejor hubiera sido...

A veces el corazón se agita, la mente tambalea, tratando de no perder el equilibrio.  Una dice cosas sin ser muy consciente de ellas.  Pero perder el tiempo en arrepentimientos es..., es un derroche de energía que no me puedo permitir.

Las palaras me dan vueltas en la cabeza como una calesita, las emociones se me agolpan en el pecho.  Infinitas son las veces en que me cuestiono de qué me sirve ser así?, vivir con el corazón dando vuelcos, mariposas en el estómago.  Porqué me dejo asaltar por la emoción a cada momento?  Porqué volar en un recuerdo como en un ala delta?.  Porqué me dejo tentar por el destino?.

Quien puede saberlo....

Tal vez sólo son solo mind games.  Me dejo engañar por mis propias sensaciones.  Sintiendo de maneras singulares las cosas más simples de la vida.  Creyendo ver, oír, tocar, oler, saborear...  lo que quiero, o lo que necesito.  Perdiendo pie ante la ilusión.  Dejándome atrapar por la fantasía.  Empecinada en hacer míos los más delirantes espejismos, frutos de una percepción agotada y rutinaria.

Pasar en un salto de la más alocada euforia a la más tenaz melancolía, tratando de sintonizar esa frecuencia fresca y clara, como el agua.  Pero es más difícl de lo que creía.  

Hace días escucho este tema y no logro despegarme de la letra, posiblemente porque muchas veces me siento más o menos así....

ONIX

"Tu error es confundirme con el mundo,

el acierto un accidente,

mientras miras por mis ojos,

encontrabas la pared,

la escultura en la loza azteca,

el secreto la pasión,

escondida en la piedra,

desaparece desde los reflejos, 

aparece cruzando espejos.

Tema:  Onix

Grupo:  Zake

Compositor:  Rafael Sienra

 

Fluye

una energía extra

en el aire,

en el agua, tal vez,

casi nadie lo nota

sólo quienes ansían

lunas en fase creciente

me ví en tu espejo

in black and white

es ese instante

no estaba sola

de otros ojos era el reflejo

me veías

sorpresas,

respuestas,

inútil colección de coincidencias

fijas las miradas

esperando nada

sintiendo

casi todo

tu lugar y el mío

medias distancias

peces voladores

de estanque en estanque

migrar

un nuevo lugar

un fuerte de notas

percibirlas

con todos los sentidos

(menos el común)

ver las estrellas

en una noche clara

y volar...

Una

Una

 

Una

pasea por áridos caminos

recorre las distancias

su corazón, la obliga

hasta encontrar

aquello que habia perdido

entonces lo guarda

y cierra la ecuación

Una

es curiosa

de costumbres aleatorias

nunca está quieta

da vueltas y vueltas

como una noria

tanto andar, es igual

sus pies la devuelven

al mismo lugar

donde no hay ni antes,

ni después

Una

es coleccionista

acumula todo tipo de cosas

ucronías,

quimeras,

utopías,

miradas,

esperas,

manos,

promesas,

cazadores que han sido cazados,

algunas letras olvidadas

en el cajon de su mesa

Una

continúa su búsqueda

día a día

sin descanso

hasta que

la encuentran.

El vino del estío

El vino del estío

III

El pueblo, luego, más tarde...

Y otra cosecha.

El abuelo de pie en el amplio porche, como un capitán que otea la calma vasta e inmóvil de una estación muerta. Interrogaba el viento, y el cielo inalcanzable, y el césped desde donde Douglas y Tom lo interrogaban a él.

- Abuelo, ¿están listas? ¿Ya?

El abuelo se pellizcó la barbilla.

- Quinientas, mil, dos mil, por lo menos. Si, sí, una provisión excelente, recójanlas con rapidez, recójanlas todas. ¡Diez centavos por cada saco llevado a la prensa! ¡Oh! Los muchachos se inclinaron, sonriendo. Recogieron las flores doradas. Las flores que inundaban el mundo, llevaban el campo a las calles de ladrillos, llamaban suavemente a las ventanas de los sótanos, y se movían difundiendo el resplandor y el centelleo del sol fundido.

- Todos los años -dijo el abuelo-, crecen a tontas y a locas; las dejo. Orgullosas como leones en un corral, míralas, y te harán un agujero en la retina. Una flor común, una maleza que nadie ve, sí. Pero para nosotros algo noble, el diente de león.

Así, cuidadosamente cortados, en sacos, llevaron abajo los dientes de león. El sótano oscuro se iluminó con su llegada. La prensa del vino esperaba, abierta y fría. Cayó una ola de flores, y la prensa apretó la cosecha.

- Un poco más... así...

La marea de oro, la esencia de ese hermoso y delicado mes, que salía ahora por la abertura inferior, corrió a las tinajas, a desprenderse de sus fermentos, encerrarse en las batidoras, y alinearse en centelleantes botellas a la sombra del sótano.

IV

El vino de diente de león.

Las palabras sabían a verano. El vino era verano encerrado y taponado. Y ahora que Douglas sabía, realmente sabía, que estaba vivo, y se movía en el mundo para verlo y tocarlo, convenía que algo de este nuevo conocimiento, algo de este especial día de vendimia, fuera apartado y sellado, y abierto luego un día de enero, cuando nevara rápidamente y el sol estuviese oculto desde semanas o meses atrás, y el milagro, en parte olvidado, necesitara renovarse. Sería aquel un verano de insospechables maravillas, y Douglas quería que lo conservaran y ordeñaran. En cualquier momento bajaría de puntillas a ese húmedo crepúsculo y acercaría las puntas de los dedos.

Y allí, hilera sobre hilera, con el color suave de las flores que se abren a la mañana, con la luz del sol de junio tras una débil película de polvo, estaría el vino. Y al mirar el día invernal a través de la botella... la nieve se fundiría en pastos, en los árboles vivirían otra vez pájaros, hojas, y capullos, como un continente de mariposas que se alzara al viento. Y el cielo acerado sería azul.

Ten el estío en la mano, sírvete un poco de estío, un vasito nada más por supuesto, un sorbito para niños; cambia la estación en tus venas llevándote el vaso a los labios y empinando el estío.

- Listo. Ahora, ¡el barril de lluvia!

Nada podía reemplazar esas aguas puras, convocadas en lagos lejanos y dulces campos de hierbas cubiertas de rocío en la mañana temprana. Aguas alzadas al cielo, llevadas como ropa lavada a lo largo de mil kilómetros, cepilladas con el viento, electrificadas con altos voltajes, y condensadas en un aire frío. Aguas que caen en lluvias, y traen el cielo en sus cristales. Con algo del viento del este y del oeste, y del viento del norte y el sur, el agua se hace lluvia, y la lluvia, en la hora de los ritos, se hace vino.

Douglas corrió con el cucharón. Lo hundió en el tonel de agua de lluvia.

- ¡Allá vamos!

El agua era seda en la cuchara; seda clara, débilmente azul. Dulcificaba los labios, la garganta, el corazón. Había que llevarla en cucharones y baldes al sótano, y allí se volcaría en avenidas, en corrientes montañosas, sobre la florida cosecha.

Hasta la abuela, cuando nieve girase en rápidos torbellinos, mareando el mundo, cegando ventanas, robando el aliento a las bocas jadeantes, hasta la abuela, un día de febrero, desaparecería en el sótano.

Arriba, en la casa grande, habría toses, estornudos, ronqueras, gemidos, fiebres infantiles, gargantas rojas como carne cruda, narices como cerezas en conserva, microbios en todas partes.

Entonces, saliendo del sótano como una diosa de junio, la abuela vendría, con algo oculto pero obvio bajo el chal tejido. Lo llevaría a las miserables habitaciones de abajo y arriba, y su aroma y claridad llenarían las copas, y se bebería de un trago. Las medicinas de otro tiempo, el sol balsámico de las ociosas tardes de agosto, el débil ruido de los carros de hielo por las calles de ladrillo, el susurro de los plateados cohetes, y las fuentes de las cortadoras de césped sobre países de hormigas, todo, todo en un vaso.

Sí, hasta la abuela escaparía al sótano del invierno para una aventura de junio. Se quedaría allá abajo, sola y callada, como el abuelo, o el padre, o el tío Bert, o algún pensionista, y comulgaría con las últimas huellas de un tiempo de picnics y cálidas lluvias, y campos perfumados de trigo, el maíz nuevo y el heno de cabeza inclinada.

Hasta la abuela repetiría y repetiría las palabras doradas y hermosas, como si estuviese diciéndolas en ese mismo momento, cuando las flores estaban aún en la prensa, como serían repetidas todos los años, todos los blancos inviernos del tiempo. Las diría y las diría, y serían en sus labios como una sonrisa, como un repentino rayo de sol en la sombra.

El vino del estío. El vino del estío. El vino del estío.

Título original: Dandelion Wine

Autor: Ray Bradbury - 1946

Es una...

Es una...

... nube

techo

techo

... de menos ...

Saudade

Saudade

en la R5

el bus se encamina

a la city

carretera al mar

de gente

la gran ciudad

 

vuelvo sobre mis

viejas pisadas

nado en aguas

del recuerdo

 

desde Sarandí a 33

luego Reconquista

desde allí presencio

la unión

agua y cielo

estiran mi vista

 

brillos

cristales salinos

en mis ojos

fluyen inevitables

 

estacas de quarz

matizan las alturas

el viento recolector

trae voces, sonidos

aroma a café

 

hoy mis plantas

lejos están

de esos lugares que amé

aún así viven

en mi memoria

alimentandose

de alguna que otra

lluvia salada

 

cuanta saudade

 

Labios de Serpiente

Una tormenta se poso en tu vida
un huracán te corrompía
angustia y dolor al paso de las nubes
tu ángel apareció
y una sonrisa te dio
pediste por un pedacito de mar
caminaste lejos sin parar
mil delfines a tu paso sonrieron
mis manos acariciarte quisieron
la noche caía
tristeza se moría
recostada en la orilla
pedías a Poseidón un regalo
estrellas de mar te moldeaban
lagrimas de felicidad
borraron tu soledad.

Te encamine entre los árboles
al son de un trino
un pájaro te cantaba
pedí que tus niñas se alegraran
mis manos libres tomaron tu mente
caminaste conmigo a ese paraje
donde el aire es puro
y tu vista es alegre
regálame esa sonrisa…
y no moriremos con prisa.

NEFTALY ANTONIO ZAVALA
30-7-04
11:56 AM.

Thiago de Mello

"Para los que se equivocaron

pero supieron aprender,

la lección de dos reveces

los que llevaron tantos golpes

pero no se desanimaron,

y continúan firmes

en su amor revolucionario,

haciendo su parte

todos los días

en cualquier lugar del mundo

por la redención de las injusticias

y de los oprimidos."

 

Thiago de Mello

Si yo...

Si yo...

Si yo supiera lo que pienso.

Si yo supiera lo que quiero.

Si no hiciera lo que no quiero

Si supiera decir que no.

Si no creyera que hay tiempo.

Si no creyera que todo es lo mismo, y que entonces más vale ceder.

"Descanso de Caminantes" A.B.C. (Adolfo Bioy Casares)

(imagen de la tapa del libro )

Porque cada día

 

porque cada día

tendrás un mañana

que siempre amanece

desde tu ventana

y recuerda siempre

que todo comienza

cuando decidimos

levantar la cabeza

al taller temprano

con una sonrisa

te irás disfrutando

del sol y la brisa

y al volver a casa

pon lumbre en tu hogar

y en brazos de alguien

el sueño vendrá

que importan los otros

los que te lastiman

los que ponen piedras

por donde caminas

piensa en esos ojos

que cuando te miran

te dicen "te quiero"

y el odio termina

aunque te pareza

la esperanza un ripio

la fe un slogan

manten tus principios

que vivir creeme

nos cuesta la vida

y ella nos brota

como de una herida

porque cada día

que suerte la mía

compartir tus penas

tu loca alegría

y pese a quien pese

y a todas las contras

el sol cada día

verás que tramonta

la vida recuerda

gastala sin prisa

que al cierre de cuentas

te harán una misa

al vivir luchamos

todos contra todos

por un sitio donde

apoyar los codos

al vivir pagamos

el tiempo que pasa

todas las monedas

la fe, la esperanza

porque cada día

tendrás un mañana

que siempre amanece

desde tu ventana

Autor: "El Pepe" (1941 - 1999) 

(imagen tomada de la web)

jaque mate al tedio

jaque mate al tedio

Compro rifle sanitario

para matar la rutina

escucho ofertas

pago en efectivo al contado

o en su defecto en especie.

Un manojito...

Un manojito...

de flores silvestres.  Cuanto durarán, nadie lo sabe, pero aquí estarán a salvo del devenir de los días y de la inexhorable decadencia que trae el pasar del tiempo. (Gracias a mi pequeña hada "Campanita" por sus pequeños pero muy significantes presentes,  por traer un rayito de luz a mi oscuridad.)

Departures and arrivals

 

every time we say goodbye

you take in your rucksack

a huge part of mine

I need you back.

departures are so strange

sometimes I feel I wont bear the pain

with southands of eyes staring at us

we have to go, there's no runaway right now

although I try to spend my time

thinking of the happy moments we had

unfortunatelly I've found

that it's not enough

at nights I close my eyes

I try to reach you with my mind

I'm sure that somehow I get to you

and those are the things you dream about

even arrivals are a bit sad

cause we know that departures come

we enjoy every minute till the end

it's eleven thirty we have to run again

we are allways watched

but we don´t care about anyone

we live our life together

without fears of any kind

kiss me again

make me feel I'm alive

with all that sensations

running through me up and down

fill me with your music

you're giving me all taht I want

take me to that place in heaven

hold me tight in your arms

nothing else exists then

at least nothing I care about

I bellieve the love between us

will never keep us apart.

1997

31

 

Esta mañana me sorprendió

un conocido dolor en la quijada

señal que mis sueños

me obligaron a tenerla cerrada,

apretada

al igual que mis palmas

conservan el recuerdo

de mis uñas clavadas

puños cerrados

rabia y dolor

en esta cabeza loca

que no para

escucho un rumor

que circula

pasado

presente

futuro

necesito apagar ese motor

debo encontrar el botón

tal vez en la diaria

ensoñación

seguiré intentandolo.